Emiliano Zapata

Morelos, 8 de agosto de 1879-10 de abril de 1919


Zapata tenía nueve años cuando vio a su padre llorar porque la autoridad se había adueñado de las tierras comunales de su pueblo. En ese momento juró que eso no sucedería de nuevo, y que recuperarían las tierras perdidas. Desde ese momento, sin entenderlo, la reforma agraria fue su meta y años después se convirtió en máximo símbolo del agrarismo mexicano.

Su origen humilde y las condiciones en las que creció lo sensibilizaron hacia los campesinos, muy maltratados por la política agraria desarrollada durante el Porfiriato. Las acciones que lideró para recuperar las tierras de los campesinos lo llevaron a ser reclutado por el ejército revolucionario, para convertirse en comandante del Ejército Libertador del Sur, cuya principal consigna fue “Tierra y libertad”.

Estableció el Plan de Ayala contra de Francisco I. Madero. Asimismo, mientras continuaban las disputas entre carrancistas y villistas, logró llevar la paz a su estado. Fue traicionado por Jesús Guajardo, quien le hizo creer a Zapata que estaba descontento con Carranza y que quería unirse a él. Así que lo citó y cuando el Caudillo del Sur y su escolta llegaron a la hacienda donde se verían, tiradores escondidos en las azoteas abrieron fuego contra ellos.